Por: Wal Polanco
El 2025 ha sido, sin lugar a dudas, un año de consolidación y grandes avances para el turismo y la aviación dominicana. Nuestro país, conocido por su belleza natural, su hospitalidad y su espíritu resiliente, ha demostrado una vez más que el turismo no solo es uno de los pilares de nuestra economía, sino también una carta de presentación ante el mundo.
La República Dominicana ha alcanzado cifras récord en la llegada de turistas internacionales, convirtiéndose en el destino más visitado del Caribe y uno de los más sólidos de América Latina. Esto no ha ocurrido por casualidad. Detrás de cada logro hay una visión estratégica, un liderazgo comprometido y un trabajo en equipo entre el sector público y privado que ha sabido aprovechar las oportunidades globales.
Bajo la gestión del Ministerio de Turismo, encabezado por David Collado, el país ha logrado fortalecer su marca como un destino confiable, seguro y sostenible. Las inversiones en infraestructura turística, la diversificación de la oferta, la promoción internacional y las políticas de conectividad aérea han marcado un antes y un después.
Precisamente, la aviación civil dominicana ha jugado un papel esencial en este crecimiento. A través de la Junta de Aviación Civil (JAC), el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), el Departamento Aeroportuario (DA) y el CESAC, el país ha impulsado acuerdos bilaterales, modernizado aeropuertos y fortalecido la seguridad aérea, posicionando a la República Dominicana como un hub regional estratégico.
El reciente ICAN 2025, celebrado en Punta Cana, es un reflejo de esta evolución. Ser anfitriones del evento más importante de negociaciones aeronáuticas del mundo no es un hecho menor: es una señal clara de confianza internacional, de madurez institucional y de que el país está listo para seguir expandiendo su conectividad global.
Cada nuevo vuelo que aterriza o despega desde nuestro territorio representa más que una ruta: es un puente hacia nuevas oportunidades económicas, culturales y sociales. Más turistas significan más empleos, más inversión, más desarrollo para las comunidades, y sobre todo, más orgullo nacional.
Hoy, el turismo dominicano no solo brilla por sus playas y paisajes, sino por su capacidad de reinventarse, adaptarse y volar cada vez más alto. Los avances en la aviación, la excelencia en la gestión y la pasión de nuestra gente son el combustible que mantiene al país en la cima.
En un mundo competitivo, donde los destinos luchan por atraer la atención del viajero global, la República Dominicana ha logrado diferenciarse por su autenticidad y calidez. Hemos demostrado que somos mucho más que un destino turístico: somos una experiencia, una historia de éxito y un ejemplo de lo que se puede lograr cuando el país camina unido hacia el progreso.
✈️ El turismo dominicano sigue en ascenso… y lo mejor, apenas comienza.














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